[tab name=’Del dicho al hecho….’]
Cuando Ducati anunció que ponía a la venta una réplica de la Desmosedici de Moto GP, todos pensamos que sería una moto «parecida» a la que compite en el Mundial, y que como suele pasar, del anuncio de versión réplica a la realidad pasaría como sucede con los pesos en vacío que facilitan las marcas, que del dicho al hecho hay un buen trecho.
Poco a poco y según fuimos recibiendo información sobre la nueva Desmosedici RR, todo parecía indicar que en este caso Ducati si quería sacar al mercado una verdadera réplica de Moto GP. Lo que podría haberse tomado como una broma pasó a convertirse en toda una realidad y hace dos años, la marca de Borgo Panigale comenzó a recoger la señal de pago de la moto. Todo el que quisiera ser uno de los dueños de esta exclusiva réplica tendría que estar dispuesto a desembolsar la cifra de cerca de 60.000€. El afortunado poseedor de esta maravilla que hemos tenido la oportunidad de probar tuvo que hacerlo en su momento, y es por eso que queremos agradecerle «que nos cediera esta joya» para poder hacer una pequeña toma de contacto: muchas gracias Alfonso.
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[tab name=’Ducati puede presumir’]
Llamé a la redacción y cuando se enteraron de que ya había probado la Desmosecidi RR todo eran preguntas… ¿Realmente vale lo que cuesta?, ¿el material que monta y su comportamiento es parecido a una moto de carreras? La verdad es que creo que en esta moto esa cuestión es la menos importante, pero sí, su comportamiento es el de una moto de carreras genuina. Durante la prueba fueron muchos los que se acercaron a verla y bastantes los que repetían el mismo comentario una y otra vez: «si a su japonesa le metían la pasta que vale la Ducati, seguramente funcionaria igual» (yo puedo ser de la misma opinión) pero José, el fotógrafo de la prueba y un amante de Ducati, nos respondió a todos de la misma manera: «podrás meterle los mismos elementos de carreras, pero tu moto jamás tendrá «corazón«.
La frase me gustó y sinceramente, al estudiar cada detalle de la moto te das cuenta de que la Desmosedici RR ha sido diseñada con mucho corazón, con mucho amor por la moto. Está claro que en Ducati querían «presumir» de lo que eran capaces de hacer y lo han conseguido. Sólo necesitas arrancar la moto para sentir todo el poder que hay detrás de ella, toda su fuerza.
Al subirme a la moto me sorprendió la posición de pilotaje, realmente muy cómoda. La Desmosedici RR es alta de asiento, pero una vez en marcha las piernas no quedan excesivamente dobladas, todos los mandos quedan a nuestro alcance. Alfonso, su propietario, me comentó que se pueden modificar todas las alturas, tanto de las manetas como del resto de elementos para dejarlas a tu gusto.
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[tab name=’188CV locos por salir’]
Decidido a disfrutar de la Desmosedici RR, al tocar el botón de encendido el rugido de ésta Ducati es simplemente impresionante. Te das cuenta que los 188cv que declara la marca están como locos por salir, cualquier insinuación al puño de gas hace que la moto suba de vueltas a una velocidad increíble.
Engrané la primera y me alejé del tumulto de curiosos que había atraído el sonido de la moto; en menos de un minuto, todo aquel que se encontraba a menos de 300 metros ya había oído los cantos de sirena, y como en los viajes de Ulises, no pudieron evitar la tentación de acercarse a disfrutar de su tronar.
Ya en marcha la moto es en absoluto pesada, el depósito es más largo de lo que recordaba en otras motos de la marca, como por ejemplo la 1098, aunque los brazos no se quedan excesivamente forzados. El comportamiento de la horquilla es bastante duro, queda evidente que es una moto a la que no le gustan las medias tintas, y deja bien claro que su hábitat natural es la pista, que «lo de pasear» no va con ella, y que su compartimiento va mejorando según aumentas el ritmo.
El único pero, si hay que mencionar alguno, en este caso viene de mano del probador y es que a nivel que vas calentándote, no puedes evitar acordarte de lo que vale la moto y de lo que tengo en mi cuenta corriente, así que toda precaución era poca con tal de devolver sana y salva la Desmosedici RR.
Eso sí, el neumático trasero fue lo único que no me dio ninguna confianza a lo largo de la prueba, es un neumático especial que fabrica Bridgestone en medida 200/55-16.
Mis sensaciones eran de excesiva dureza para las prestaciones de la moto, creo que podrían haber realizado un compuesto más blando, aunque imagino que ningún afortunado poseedor de la moto la utilizará para hacer grandes viajes de turismo.
Nunca he tenido una Ducati, nunca una moto roja ha ocupado un sitio en mi garaje, pero os puedo asegurar que en este caso no me importaría. Es una verdadera pena que sólo se hayan fabricado 1.500 unidades, como consuelo me queda pensar que durante unas horas «fui el propietario» de la unidad 379.
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