Aunque originalmente habían tomado una CB650 del ’79, finalmente en Riverside Projects se decidieron por una vieja Honda CX 500 para realizar su primer proyecto. A petición de un cliente, para el cual su creador tuvo que pedir ayuda a un conocido.
La CX 500 de 1981 provenía de Dinamarca, a la que en primer lugar despejaron la parte trasera, modificando el marco y creando un nuevo asiento, para formar la particular línea en caída a juego con el depósito, que muestra aún el emblema de la marca japonesa,como homenaje a los ingenieros que la desarrollaron en su día.
Las llantas continúan siendo las originales, pintadas completamente en negro, así como prácticamente todo el conjunto, salvo alguna pieza cromada aislada o el rojo del depósito, que llevó varios intentos hasta dar con el tono que llegó a satisfacer a sus creadores.
Semimanillares muy inclinados rematados con los dos pequeños espejos y todos los grupos ópticos de nueva factura son los elementos que el taller modificó para darle una nueva vida a esta Honda CX 500 Café danesa.